A veces escucho o leo comentarios sobre tal o cual libro que amaron, que son los favoritos de la vida y ese tipo de cosas. Y me encuentro con que a mí no me pasó lo mismo. A veces quisiera entender qué vieron que los hace tan especiales y que yo no vi y por eso me lo estoy perdiendo. O, tal vez, ese libro no era para mí, no le demos tantas vueltas. Como sea, acá te cuento cuáles son esos libros que muchos amaron y para mí fueron un tedio:
REBELIÓN EN LA GRANJA, de George Orwell
Lo tuve que leer dos veces, porque se me ocurrió la feliz idea de recursar la materia. Lo que menos me imaginé fue que la profesora de Lengua Inglesa no iba a cambiar de lectura. Así que lo padecí dos años seguidos. Porque la primera vez no me gustó para nada, y la segunda, menos. A tal punto que jamás pensé en darle otra oportunidad hoy, tantos años después. Para muestra ya tuve un botón. Dos, mejor dicho.
EL SEÑOR DE LAS MOSCAS, de William Golding
También fue una lectura obligatoria, y al igual que Rebelión en la granja, lo padecí. Quise acortar camino y vi su adaptación cinematográfica, pensando que así me evitaba la lectura. Se me hizo muy cuesta arriba, sentí que perdía el tiempo. No hubo caso, otro libro (y película) para el olvido.
ANNA KARENINA, de Lev Tolstoi
MUJERCITAS, de Louisa May Alcott
Nobleza obliga, este me gustó. Pero no me deslumbró ni me fascinó ni está en el podio de clásicos favoritos. Fue un libro más que no estuvo a la altura de las expectativas, que tampoco eran tan altas. Te hablo un poco más de esta historia acá.
También hubo libros que abandoné, pero siento que se merecen una segunda oportunidad:
MADAME BOVARY, de Gustave Flaubert
En mi defensa diré que estaba de vacaciones con amigos y cuando pasás mucho tiempo rodeada de gente todo el día, se hace difícil hacerse un momento a solas para disfrutar de la lectura. Entonces, llegué un punto en que le perdí el hilo a la historia y me desorienté. Por eso lo abandoné, para retomarlo en otro momento, en otras circunstancias. Lo tengo en mis pendientes, espero poder leerlo pronto.
NOCHE Y DÍA, de Virginia Woolf
Este me resultó pesado, porque la historia, en vez de ir hacia adelante, va hacia abajo. O sea, en vez de avanzar, profundiza en los pensamientos de los personajes. Me hizo sentir que estaba siempre en el mismo lugar. Sin embargo, quedé maravillada con la prosa de Woolf. Por eso quiero volver a leerlo, desde el principio, con calma y mucho tiempo para dedicarle. No creo que sea este año, pero será en algún momento.
Y ahora contame vos, ¿qué clásico que todo el mundo amó a vos te pareció un bodrio? ¿Coincidimos en alguno?







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