La
Feria de Escritura llegó y ahí estuvimos para recibirla. Ni los 35° de un
verano que se apuró en dar el presente, ni ese breve corte de luz inesperado nos
pudieron detener. Con abanico en mano y agüita fresca, unas treinta personas
nos reunimos el sábado 13 en la Biblioteca San Martín con un único objetivo:
escribir y pasarla bien, o pasarla bien escribiendo. Spoiler alert: objetivo mega cumplido.






